BREVE RELATO DE MI LARGA VIDA

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miércoles, 5 de noviembre de 2014

MI PUEBLO NO ES MI PUEBLO



MI PUEBLO NO ES MI PUEBLO




Mi pueblo no es mi pueblo. No me ha parido, pero es el ama de cría, ruda y tierna,  que te acompaña en la infancia y de la que, de algún modo, te sientes hija.

Amo sus primaveras provenzales, la engañosa nevada de los almendros en flor, el estallido del romero y el tomillo. Su aroma omnipresente te persigue y te envuelve como un vestido nuevo, todo es viejo y nuevo a la vez, milagro recurrente que festejan a golpe de bombo escudados en una crucifixión.


Amo sus veranos árabes, cuando el sol ciega en los 

 secarrales y el aire caliente del mediodía te ahoga. 

Locura de cigarras y campos agostados. Siestas 

interminables y conversaciones pausadas al caer la 

noche, buscando un hálito de frescor mientras llegan 

grillos y estrellas. Fiestas en los pueblos vecinos, viejos 

amigos en su cita de agosto.





Temo sus otoños desolados. El viento frío del Portell desnuda árboles y ulula por las cuestas hasta conseguir encerrarte en casa. El sol se aleja del mundo, 

como un amante ahíto. 
Los campos, agotada la 

 fertilidad, esperan 

resignadamente su 

resurrección. Hora de recoger aperos y celebrar la fiesta mayor. Morir matando.

Temo sus inviernos castellanos. El frío es cruel y  te espera tras las esquinas para clavarte mil agujas heladas. Silencio. Por el día todos marchan a la recogida de la aceituna. De noche, todos desaparecen tras las gruesas paredes de adobe. Silencio.




Todos los veranos de  mi infancia viven aquí. Aquí están 

los atracones de fruta verde, los juegos simples y 

ruidosos, la sensación de libertad. El deslizarse de los 

días y las horas sin buscarles motivo alguno. 

Confidencias adolescentes tras la tapia del cementerio y 

sueños encallados  para siempre en el banco de la 

olivera. Aquí están, esperándome tras la puerta de mi 

viejo caserón, como leves fantasmas.









Estoy llegando a mi pueblo y tras doblar la curva del 

Portell veo el inconfundible  cucurucho metálico del 

campanario. El corazón se me ensancha. Me siento en 

casa cuando distingo las viejas casuchas apiladas en 

dos montones, el Mas de Dalt y el Mas de Baix. Viajo en 

el tiempo cuando entro en la plaza y saludo a los 

vecinos, testigos de mi niñez. Allí no hay prisa, el reloj 

no importa, sólo importa quién hay delante y qué tiene 

que contarte. Silbidos de golondrinas, el pregón por los 

altavoces,  campanas que llaman a misa. La vida se 

pone al ralentí y los problemas se quedan en la Creu de 

Terme, acechándome para volver conmigo a la salida 

pero incapaces de superar el sortilegio de calma de mi 

pueblo




Mi pueblo se muere. Se muere como sus viejos, añorando la escuela llena y los bailes en la plaza. Ya no se ve desde el el pueblo vecino la fogata de Sant Antoni, ni las mozas se disfrazan para Santa Agueda. Porque ya no hay mozas. Ya no sale la procesión de Sant Roc ni se cantan jotas para Sant Miquel. Porque ya no hay mozos. 




Mi pueblo se muere lentamente, de olvido y de pobreza. Agoniza entre la ermita de Sant Miquel y la montaña de Sant Pere Mártir, abandonado por sus hijos, antaño ahuyentados por la dureza de los campos y la ausencia de futuro.

Mi pueblo es uno más, no tiene nada especial pero es especial porque es mi pueblo. Aunque mi pueblo no sea mi pueblo.

Este breve relato, real, lo escribió mi prima Marisol, con toda la pasión que pone, al escribirlos, porque ha pasado todos los veranos en LA PORTELLADA, y quiere a este pueblo, como si en él hubiera nacido.

Creo que sí, es tu pueblo, por el cariño que le tienes.
Besos

5 comentarios:

  1. Un bonito y entrañable relato.

    Me alegra saber que sigues por aquí .

    Estoy un poco alejada de los blogs ultimante, hoy ando por aqui y entro a leerte. Un fuerte abrazo.

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  2. Gracias por vuestros comentarios.
    Marisol, tiene mucha facilidad para expresar sus sentimientos.
    BESOS
    Leonor

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  3. Un relato tierno y nostálgico, felicita a tu prima por el y a ti por dejarlo aquí donde lo podemos leer.
    Un abrazo.

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  4. Sencillamente hermoso ,un retrato de todos los pueblos del mundo .
    Felicidades por este relato que nos brinda

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